Gracias a los avances científicos, podemos vivir durante más años. Sin embargo, la muerte sigue formando parte del juego y es imposible eludirla… por mucho que avance la medicina.

Cuando la muerte sobreviene a una persona, sus constantes vitales se detienen, su corazón deja de latir y el cerebro deja de emitir ningún tipo de frecuencia. Es cuando se certifica que la persona está clínicamente muerta. Sin embargo, la medicina ha logrado que una persona siga viva a pesar de que no tiene constantes vitales.

Craig Lewis se ha convertido en el primer ser humano que está vivo, a pesar de que no tiene corazón… literalmente hablando 🙂

Los médicos han sustituido su enfermo corazón por dos turbinas extremadamente silenciosas y que funcionan a la perfección:

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