El cuerpo humano está preparado, lógicamente, para que le afecte la gravedad. Por eso se desarrollan los músculos, entre otras cosas. Pero… ¿y qué pasa con los astronautas que tienen que pasar largos períodos de tiempo en condiciones de ingravidez? Para ellos han desarrollado este gimnasio espacial.
Si te ha gustado este artículo, compártelo con tus amigos/as
[social4i size=»large» align=»align-left»]