Vas a ver un ejemplo claro de cómo un perro puede llegar a sentir la muerte de un ser querido. En esta ocasión es un perro (su hermano). El dueño ha cavado una tumba y se dispone a enterrar al perro pero su hermano de camada parece que se niega a creer que su hermano haya muerto.

El perro sigue ladrando a la cara a la cara de su hermano a ver si reacciona. Entonces el dueño intenta alejarlo y él sigue ladrando y tratando de mantenerse cerca del perro muerto. Advertencia, este vídeo puede ser doloroso para muchas personas:


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Hay un comentario en Youtube que añade más tristeza a este vídeo: “Por favor, ¡despierta! Tenemos un montón de cosas que perseguir hoy ¿recuerdas?”.

Otra muestra de la increíble nobleza de los perros

Un perro extremadamente leal se muere de hambre, pero se niega a abandonar la tumba de su dueño que murió con 18 años.
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Desde la distancia, el perro no se distingue bien. Se encuentra al lado de una tumba recién cavada. Sus gemidos se pierden en el ruido de los vehículos que pasan por la carretera.

Desde hace más de quince días, el animal no abandona el lugar donde el muchacho de 18 años de edad ha sido enterrado después de morir en un accidente de tráfico. El chico lo adoptó en un refugio de animales.

El perro no come nada, desafía al sol y a la lluvia, y se niega a moverse demostrando una extraordinaria lealtad.

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