10 costumbres higiénicas repugnantes de la Edad Media

El mundo está en constante evolución. En este sentido, la higiene es uno de los aspectos que han mejorado notablemente desde la antigüedad hasta hoy.

En la época medieval, por ejemplo, los conceptos de limpieza y los modales eran totalmente diferentes. A continuación os presentamos 10 prácticas cotidianas de la Edad Media.

1) ¿Cubiertos? ¿Para qué?

A la gran mayoría de personas no les importaba el uso de los cubiertos. La costumbre era comer con las manos, que ni tan siquiera se las lavaban antes de las comidas. Además, la comida se servía en platos sucios. Esta costumbre sólo comenzó a cambiar con el surgimiento de la clase media en Amsterdam en el siglo XVIII.

2) Una extraña manera de bañarse.

No solían existir bañeras privadas. Las bañeras eran comunitarias y lo de peor de todo: el agua se reutilizaba constantemente. Dicho esto te puedes imaginar porqué la gente solo se bañaba una vez al año.

3) ¿Lavar la ropa? Hmmmmm… Yo creo que no.

También solían lavar la ropa únicamente una o dos veces al año y, al igual que el asunto de bañarse, había un motivo de porqué no solían lavarse la ropa. El producto de limpieza más común era una mezcla de agua de río, orina y sosa cáustica. Como te puedes imaginar, esto dejaba las prendas con un olor muy fuerte y apestoso.

4) La bacinilla.

Se hacían las necesidades en ellas y se solían colocar debajo de la cama o en una de las cuatro esquinas para no tener que desplazarse por la “casa” durante la noche. Imagínate cómo estaría ese orinal a las mañanas.

5) ¿Papel higiénico? No cuentes con ello.

Algunas personas utilizaban las manos para hacer el “trabajo sucio” en la época medieval. Una excepción, no menos repugnante, fueron los romanos que tenían esponjas comunitarias. Otras muchas personas utilizaban hojas grandes y suaves para esa función.

6) Utilizaban flores como ambientadores.

En la Edad Media casi todo apestaba a causa de la falta de limpieza e higiene. La solución era usar las flores para ocultar el hedor de los ambientes de las casas.

7) Los peinados de las personas también solían apestar.

La gente a menudo llevaba pelucas elaboradas con grasas animales que desprendían un olor nauseabuendo.

8) Accesorios de belleza inusuales.

El maquillaje también trajo elementos muy desagradables en la Edad Media. Uno de los artículos más interesantes, por ejemplo, eran las cejas postizas. Estos accesorios estaban hechos de colgajos de piel de ratas peludas.

9) Las sanguijuelas eran siempre un “gran” medicina.

Junto con el mercurio, las sanguijuelas eran alternativas medicinales recomendadas por los médicos. Eran casi siempre la solución para los dolores de cabeza y las molestias estomacales.

10) Sanaban sus heridas de una manera muy particular.

Ante tanta suciedad, te puedes imaginar el daño que podía suponer un simple corte en cualquier parte del cuerpo. Podía ser fuente de un festival de infecciones. Para evitar mayores riesgos, la solución medieval era cauterizar la herida con un hierro caliente. Fuente

2 comentarios en “10 costumbres higiénicas repugnantes de la Edad Media”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.